La consultoría nace de una observación sencilla: en las empresas familiares, el problema rara vez es la estrategia.
Es la conversación que no ha ocurrido todavía. Tesela trabaja para que esa conversación suceda.
← Volver al inicioDe dónde viene Tesela
Tesela comenzó en Santa Marta en 2018, cuando su fundadora, con más de una década de trabajo en desarrollo organizacional, notó que las empresas familiares de la costa Caribe colombiana enfrentaban una variante particular de un problema muy extendido: sabían bien lo que querían construir, pero no sabían cómo ponerse de acuerdo sobre quién lo construía.
Las empresas que llegaban en ese momento no tenían un problema de mercado ni de finanzas. Tenían posiciones sobre la herencia, el liderazgo y el control que nunca se habían dicho en voz alta entre las personas que necesitaban escucharlas.
La respuesta fue crear un espacio de facilitación estructurado, con preparación individual antes de cada sesión grupal, donde esas posiciones pudieran salir a la superficie en condiciones que permitieran avanzar, no detenerse.
Lo que hacemos y lo que no hacemos
Lo que hacemos
Facilitamos conversaciones entre familiares y equipos de dirección sobre gobernanza, continuidad y composición de las estructuras de supervisión. Producimos documentos de trabajo que recogen lo acordado y lo pendiente.
Lo que no hacemos
No redactamos ni interpretamos instrumentos legales, no asesoramos sobre estructura tributaria ni patrimonial, y no ofrecemos opinión sobre decisiones de inversión. Esas materias permanecen con los asesores propios de cada empresa.
Las personas detrás de Tesela
Valentina Molina
Doce años en desarrollo organizacional con empresas del Caribe colombiano. Especialización en gobernanza familiar y procesos de transición generacional.
Carlos Restrepo
Experto en planificación de sucesión con experiencia en empresas medianas de los sectores comercial y agroindustrial en la costa Caribe.
Lucía Pardo
Responsable de la coordinación de entrevistas, sesiones y documentación. Garantiza que cada proceso transcurra dentro de los plazos acordados.
Cómo trabajamos
Confidencialidad en cada etapa
Las conversaciones individuales previas a las sesiones son estrictamente confidenciales. El contenido literal no se traslada al grupo; sí se usa para orientar la facilitación.
Entregables escritos y verificables
Cada proceso produce documentos concretos que la empresa conserva: cartas, protocolos, perfiles, cronogramas y notas. No trabajamos sobre acuerdos verbales.
Participación de todos los involucrados
Los procesos incluyen tanto a participantes familiares como no familiares cuando el servicio lo requiere. La perspectiva externa se incorpora desde el diseño, no como añadido.
Separación clara de roles
Tesela facilita; no asesora en materias legales, tributarias ni de inversión. Esta distinción se establece por escrito al inicio de cada proceso.
Plazos acordados y cumplidos
Cada proceso tiene un calendario definido antes de comenzar. Los ajustes por disponibilidad de los participantes son posibles; la reducción del proceso, no.
Protección de datos
La información recogida durante los procesos se trata conforme a la Ley 1581 de 2012 de Protección de Datos Personales de Colombia. No compartimos información con terceros.
Por qué la empresa familiar necesita un espacio distinto
Las empresas familiares colombianas operan bajo una presión específica: las decisiones de negocio y las decisiones familiares comparten los mismos actores, pero no los mismos criterios. Un ajuste organizacional puede ser, al mismo tiempo, una declaración sobre la confianza depositada en un hijo o en un hermano.
En ese contexto, los procesos ordinarios de consultoría empresarial resultan insuficientes. No porque el análisis sea incorrecto, sino porque la conversación que lo precede nunca ha ocurrido entre las personas adecuadas en las condiciones adecuadas.
Tesela diseña esas condiciones. El trabajo no consiste en decirle a la empresa lo que debe hacer. Consiste en construir el espacio donde las personas que la integran puedan decirse entre sí lo que hace falta decir, con un facilitador que conoce de antemano las posiciones de cada quien y puede orientar la conversación sin traicionar la confianza de ninguna parte.
El resultado no es siempre el acuerdo completo. A veces es la identificación precisa de los puntos donde no hay acuerdo todavía, documentada de manera que la empresa pueda seguir trabajando sobre ella en lugar de acumularla como tensión sin nombre.
Hablemos antes de decidir si esto es lo que su empresa necesita
La primera conversación es breve, sin costo y sin compromiso. Nos interesa entender su situación antes de proponer cualquier proceso.
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